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Carta

Mi estimado amigo:

Le dirijo ésta con el fin de comunicarle lo siguiente: -En vista de los recientes estudios publicados que hacen sospechosos a los concentrados de Factor, de tener efectos secundarios, y mientras esto se aclara, le indico suspenda el tratamiento actual y pase a tratarse únicamente cuando tenga episodios hemorrágicos, con 1000 u.f.IX durante 2 días. Así mismo le aconsejamos evite toda aquella actividad física que pueda producirle o facilitar accidentes hemorrágicos.

Para cualquier otra información, no dude en telefonear. Así mismo le ruego que cuando venga a la próxima visita en la fecha que se le indicó, traiga el factor sobrante a fin de evitar su paso de fecha.

Atentamente, El Jefe de Servicio, Dr. Martín Villar.

Fdo. Dr Magallón.

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Informe

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Carta

(Madrid, Diciembre de 1.994)

Mi vida ha dado un giro tremendo al enterarme que tenía el virus del SIDA. Todo mi futuro y todas mis expectativas se han visto truncadas por esta terrible enfermedad que tantas y tantas muertes está causando. A continuación voy a contar someramente todo lo que me ha provocado este virus.

Soy hemofílico y tengo 25 años y soy consciente de que me queda poco de vida. Yo era una persona muy alegre y estaba dispuesto a “comerme el mundo”, casarme, tener hijos, en definitiva, crear una familia y progresar en mis estudios y mi trabajo, pero todo se ha ido al traste. ¡Esto es una injusticia!

Desde el punto de vista físico, tengo las defensas muy bajas, por no decir nulas, y estoy en peligro de coger cualquier enfermedad infecciosa. Tengo una bronquiectasia pulmonar que me está produciendo muchos problemas, así como continuos periodos de fiebre, cefalea, sinusitis, tos, etc... que me hacen la vida imposible.

La medicación que estoy tomando de forma continua me está mermando poco a poco y noto, en mi interior, que no soy el mismo de antes. Noto que no tengo fuerzas para hacer actividades físicas, es decir, me canso con mucha facilidad, cosa que no me ocurría antes. No puedo seguir el ritmo de vida de mis amigos y me estoy encontrando “sólo.”

Tengo continuas diarreas que, en ocasiones, me agotan y me dejan sin fuerzas. Por otro lado, tengo un malestar por todo el aparato digestivo (estómago, intestinos, hígado, ....), malestar que, a veces, me hace vomitar.

Creo que estoy perdiendo algo de memoria y no puedo concentrarme en los estudios.

El punto de vista psicológico es el que más me preocupa, ya que, como dije antes, era una persona alegre y comunicativa, y me he convertido en una persona huraña, que huye de todos y de todo. He dejado mis estudios de Medicina por esa apatía que ha entrado en mí y porque creo que no tengo futuro alguno.

No salgo a la calle y me llevo todo el tiempo encerrado en casa y pensando en la forma que voy a morir. Lo estoy pasando muy mal y sufro continuos cuadros de depresión desde hace un año y medio, que hacen que tenga que tomar algún antidepresivo que me tranquilice.

Estoy desesperado y harto de la vida, he pensado muchas veces en el suicidio pero no tengo valor suficiente para hacerlo. Muchas veces pido a Dios que me quite la vida y me saque de este calvario que estoy sufriendo.

Lo que han hecho conmigo es una injusticia, y lo que iba a ser una vida feliz y prometedora se ha convertido en un verdadero infierno. Pido justicia y que Dios perdone a los que han cometido esta masacre, porque yo no los perdono.

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Extracto del diario de José Antonio

Hoy 16 de Julio de 1.991 me han dado la noticia de que tengo anticuerpos del SIDA, en la Residencia Sanitaria de La Paz de Madrid. Después de 5 años de contagio, el doctor Magallón [incluir tachón y nota] me comunicó en su despacho y a solas que tengo esos malditos anticuerpos. Me hundí totalmente, no lo podía creer. Mi madre lloró al ver mi cara. Nos fuimos inmediatamente al apartamento. Por el camino, y en el coche, comencé a llorar de rabia, después de haberme contenido durante el camino hacia el coche. Lloró mi hermano, mi padre y mi madre (¡cómo los quiero!) al verme sufrir.

No pude hablar en todo el día, me cerré en mí y no me moví de la cama. A mi cabeza venían continuos pensamientos acerca del pasado y del futuro que me esperaba. Pensé en todo tipo de ideas: dejarlo todo (mis estudios, la tuna, mis amigos, ...), pensé en suicidarme, en meterme a cura y en mi muerte.

Hoy 21 de Julio de 1.991 comencé el tratamiento al que antes hacía mención, no noto nada en especial y por ahora todo muy bien (¡ah! el medicamento es Retrovir).

Por lo demás, nada fuera de lo común, pasé un día de descanso total.

Todavia vienen a mi cabeza malos pensamientos, y lo que peor digiero es la idea de que nunca voy a tener novia y una persona que me quiera y se case conmigo, y no le importe mi maldito contagio de los anticuerpos.

22 de Julio de 1.991. Me siento cansado, no tengo ganas de hacer nada ni de llamar a mis amigos. A mi cabeza van y vienen muchos pensamientos, todos relacionados de una forma u otra, con mi situación respecto al SIDA. Veo como los día se me echan encima y se van acercando las fechas de los exámenes (¡he de programarme bien!). Ruego a Dios que no me deje morir tan joven y que alguna mente lúcida de este maravilloso mundo consiga descubrir un medicamente contra el SIDA (¡Quiero vivir!).

23 de Julio de 1.991. Nada. Los días siguen tan monótonos como siempre (¡es el peor verano de mi vida!). No tengo ganas de divertirme ni de ver a nadie. No puedo concentrarme en los estudios. Me dedico a pasar el tiempo viendo la televisión (¡es un comecocos!).

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Texto del Auto Judicial

JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA E
INSTRUCCIÓN NUM. TRES DE CÁDIZ

Diligencias Previas num. 710/96

AUTO

En Cádiz, a veinte de Octubre de mil novecientos noventa y nueve.

ANTECEDENTES DE HECHO

PRIMERO.- Que en este Juzgado se incoaron Diligencias por un supuesto delito de Imprudencia Médica en virtud de Denuncia formulada por Don (...), Don (...), Don (...), Don Antonio Pavon Torti, Doña Carme Vila, Don (...) y Don (...), representados por el Procurador, Don Javier Serrano Peña, y practicadas las diligencias necesarias de investigación, se dió traslado de las actuaciones al Ministerio Fiscal, que evacuando el trámite conferido interesó el sobreseimiento de las actuaciones por no revistir los hechos infracción penal.

SEGUNDO.- De este informe se dió traslado a la representación de los denunciantes, para que a la vista del mismo hiciera las alegaciones oportunas, lo que así verificó, oponiéndose al sobreseimiento interesado por el Ministerio Fiscal, y la continuación de la instrucción de las Diligencias Previas alegando al efecto las oportunas consideraciones.

RAZONAMIENTOS JURIDICOS

Visto el informe emitido por el Ministerio Fiscal, y desprendiéndose de lo actuado que los hechos investigados no son constitutivos de infracción penal, procede de conformidad con lo dispuesto en los artículos 789-5º-1º y 641-1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, decretar el sobreseimiento provisional de estas actuaciones, y ello por las siguientes consideraciones:

Los hechos denunciados a los que se contrae las presentes diligencias penales, tienen su origen en la adquisición de la enfermedad del SIDA por pacientes hemofílicos, y se circunscribe a la actuación médica desde que se diagnostica la seropositividad a los pacientes, se le comunica por el centro hospitalario, y se inicia el tratamiento de la enfermedad, y su hipotética incidenca en la evolución de la enfermedad de cada una de las personas afectadas, y contagio a terceras personas.

Partiendo de la inexistencia de responsabilidad penal por contagio por encontrarnos con tratamientos con hemoderivados administrados con anterioridad a Septiembre de 1985, las diligencias de investigación se han encaminado a determinar las consecuencias, como así se denuncia, del desconocimiento de la enfermedad de cada uno de los afectados.

Y como acertadamente sostiene el Ministerio Fiscal, partiendo del escrupuloso y prolijo informe emitido por la Médico Forense, que parte con los datos y documentación recabado del Centro Hospitalario, la investigación realizada, única posible, lleva a la conclusión de que en primer lugar no existen elementos suficientes para llegar a la conclusión de que hubo por parte de los médicos o del centro sanitario, un diagnóstico tardío de la enfermedad en los pacientes tratados con productos hemoderivados, ni un silenciamiento a los afectados del contagio y de su enfermedad, ni que caso de haberse producido esta demora u ocultación, como así proclaman los denunciantes, existe una relación causa-efecto entre la ausencia de tratamiento y las consecuencias dañosas producidas, y la fata de conocimiento y el contagio, supuesto este de la Sra. (...), a quien le transmite la enfermedad su marido, pues como así dictamina la Médico Forense, la inexactitud de la fecha exacta del contagio, que pudo ser anterior al diagnóstico de la del marido, imposibilita que esta presumible falta de información y de tratamiento, fuera determinante de la adquisición de la enfermedad por contagio, y posterior fallecimiento de la afectada. En definitiva, la falta de los elementos y presupuestos necesarios de entidad relevante, impiden encuadrar en la esfera penal la actuación de los facultativos, y lleva por el contrario, coincidiendo con el informe emitido por el Ministerio Fiscal, a la conclusión de que en todo caso habrá de ser la jurisdicción civil a la que habrán de acudir los denunciantes y plantear las acciones civiles de la que se consideren asistidos.

VISTOS los Arts. 641-1 y 789-5-1- de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y demás de general aplicación,

DISPONGO: se decreta el Sobreseimiento de las presentes actuaciones. Déjse sin efecto las medidas cautelares que se hubieren adoptado.

Esta Resolución no es firme y frente a ella cabe Recurso de Apelación que ha de interponerse ante este Juzgado en el plazo de Tres Días.

Así por este Auto, lo acuerda, manda y firma la Ilma. Magistrado del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción num. Tres de los de Cádiz, Doña Candelaria Sibón Molinero

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